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Estructura del portafolio

Según Barton y Collins (1993,en Hernández 2000,177) un portafolio inicia con la definición del docente sobre su finalidad, de tal manera que al estudiante le quede claro qué se espera de esta actividad, los registros que habrá de incluir como evidencias de su aprendizaje y se sugiera que en este momento el estudiante manifieste por escrito lo que espera del curso y de la propuesta curricular hecha por el docente esta situación nos lleva a la idea primaria del dialogo y la negociación.
Otra fase esta dada por la integración de evidencias y experiencias cuyas características deberán mantener relación con las finalidades del aprendizaje, lo que sugiere la toma de decisiones por parte del alumno y además la reflexión sobre lo realizado.
Un portafolio estaría compuesto, según Hernández (2000, 182) por lo menos de tres elementos:
1. El propósito. Especifica la finalidad del producto presentado y el porqué de su estructura y selección de contenidos
2. Las evidencias o contenido. Pueden ser artefactos como trabajos realizados durante el curso, ya sea por iniciativa propia o por encargo del profesor del curso o de otras asignaturas; reproducciones son documentos recogidos a lo largo del curso como grabaciones, citas de autores, correos, imágenes; Testimonios comentarios del docente o de los alumnos sobre su trabajo o de otras personas; Producciones son documentos preparados para el portafolio, que sugiere a su vez la explicación de metas, las reflexiones sobre lo realizado y los encabezados como pequeños informes que acompañan cada documento.
3. El contenedor o soporte. Tradicionalmente ha sido una carpeta o álbum, ahora sugerimos el uso de sistemas digitales de documentación, lo que permitiría su consulta y revisión permanente, entre mucho otros factores de beneficio.
Barrios (2000, 295) propone construir el portafolio mediante la clasificación e identificación o etiquetación por secciones:
Sección: apuntes o notas de clases.
Sección: trabajos realizados;
Sección: análisis de textos;
Sección: trabajos en desarrollo;
Sección: trabajos terminados;
Sección: pruebas;
Sección: auto evaluaciones;
Sección: comentarios e informes de profesor.
Barbera (1996-1997 http://www.ub.es) recomienda incluir en el portafolio, además de los contenidos, un Índice de contenidos, que no corresponde necesariamente a los bloques temáticos de la asignatura, sino a los objetivos de aprendizaje que han sido negociados con el maestro, o bien que corresponden a los que el propio alumno se ha trazado; los criterios de evaluación, que den transparencia y claridad al proceso; y los protocolos de revisión y diálogo, como acuerdos previos respecto a ciertas reglas que se establecen entre el docente y el alumno, como tiempo de entrega, métodos, formatos necesarios para el desarrollo del proceso educativo.
Sobre el aspecto de la estructura, creemos necesario sugerir que estas son sólo recomendaciones de utilidad para ejercicios específicos. Dependiendo de la materia, los propósitos, el soporte y los contenidos, la construcción del portafolio quedaría como un ejercicio libre de solución creativa, sujeto a ciertos acuerdos, relativos por ejemplo, al tamaño de una imagen, uso de un programa o tipo de archivo especifico, que de no preverse acercarían conflictos innecesarios.
Imaginamos, como variante a las propuestas anteriores, la construcción de un portafolio ordenado cronológicamente, donde el contenido permita al docente verificar el cumplimiento de cada meta como una secuencia del proceso y donde cada producto de cuenta de la integración de conocimientos que anteceden su realización. Cuando se usa tecnología digital nos remitimos a situaciones de riqueza extraordinaria donde se pueden aplicar recursos como el hipervínculo, audio, imagen en movimiento y manejar volúmenes de información mucho mayores.
El uso de portafolios digitales sería, por lo que hemos planteado, una alternativa para romper con el aislamiento de la práctica docente en el aula y crear una comunidad de reflexión cooperativa; establecer estándares colectivos que demuestren el rendimiento de los alumnos y mejorar la enseñanza, como ya se ha comprobado y documentado mediante investigaciones y en experiencias de aprendizaje realizadas en otras latitudes, como lo exponen King y Campbell (2000) Sin embargo, un iniciativa de este tipo no puede soslayar las dificultades a las que podría enfrentarse al momento de su aplicación. El uso de tecnología, si bien acarrea muchos beneficios, también tiene sus complicaciones, sobre todo cuando se piensa en un sistema en el que participarían todos los estudiantes.
Existen factores técnicos, culturales y conceptuales que será necesario tratar antes de aventurarse en una iniciativa de este tipo. Incluiremos en otro apartado algunas consideraciones importantes sobre el uso de tecnología.

Joel Montoya

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Nuestro pasillo

El pasillo es el espacio maravilloso de nuestro centro escolar donde confluyen: saludos, abrazos, romances, reencuentros, miradas, roces, enamoramientos, mentadas de madre, minifaldas, pláticas, chismes, grilla, acuerdos, comunicados informales, escupitajos, esperas, moda, carrilla, actuaciones, cortesías, opresiones, cortejos, reuniones, contemplaciones, reprimendas, manoseos, pasiones, visitas, cuentos, molestias, reconocimientos fraternales, alianzas, plantones, prácticas, reproches, reverencias, caricias, coqueteos, casualidades, fricciones, intereses, discursos, quejas, historias, contrariedades, compromisos, convenios, reclamos, esperanzas, manías, coacciones, chistes, fiscalizaciones, felicidades y felicitaciones, autocracias, séquitos, tertulias, admiraciones, usos, educaciones, entusiasmos, alardes, espionajes, tradiciones, disgustos, ilusiones, asociaciones, guardias, omisiones, conocimientos, clases, identidades, sermones, criticas y checadores.
En el pasillo sabemos quienes están de nuestra parte y quienes nos odian, ahi entendemos como va la cosa respecto al SER docente. Ahi aprendemos muchas de las práctica veladas para los reglamentos, nos enteramos del último chisme que nunca aparecerá en la red o en comunicados oficiales.

En los pasillos se da la lucha de fuerzas, propia de una escuela. Ahi entendemos el teje y maneje de las tortibecas y el porque dicen que nuestra Universidad es la "número uno" del país. Ahi fincamos muchas de nuestras creencias y diseminamos nuestros logros y angustias.

El pasillo es un gran escenario, por ahi vemos caminar a los académicos, dependiendo de quien lo diga y para qué, podemos ser: jóvenes, amargados, aptos, infieles, subversivos, machistas, entregados, felices, cansados, innombrables, desleales, voluntariosos, afligidos, golpeadores, eficaces, activos, entregados, grillos, creativos, depresivos, trabajadores, fatigados, fiesteros, traumados, orgullosos, provocadores, creidos, críticos, estigmatizados, exitosos, acosadores, tristes, corruptos, serios, acartonados, ingenuos, felices, simuladores, tramposos, maniacos, estafadores, emprendedores, golpeados, violentos, incumplidos, cultos, gays, borrachos, artistas, politicos, sumisos, oportunistas, desilusionados u honrados.

El pasillo es, afortunadamente de todos.

¿Que es un Portafolio?

El Portafolio como estrategia de evaluación y aprendizaje.

El portafolio, es una reconstrucción de la historia de un aprendizaje o de la trayectoria de sus autores. Como sistema de evaluación, el portafolio puede materializar la concepción constructivista del proceso de aprendizaje ya que permite visualizar y reflexionar sobre el progreso de los alumnos, contextualizar las representaciones que se hacen de la realidad, ofrecer sentido de pertenencia y motivación a quienes los presentan.
Cuando un curso, como el que proponemos, se fundamenta en la solución de problemas y en la construcción de proyectos, el portafolio ofrece mayores elementos de análisis y amplía los criterios de la evaluación.
El portafolio es un contenedor de experiencias, documentos, imágenes y productos de cualquier otra índole que fueron dispuestos por el alumno como una evidencia de su proceso de aprendizaje: estrategias, conocimiento, actitudes, creatividad, son elementos que un docente puede recuperar al momento de discernir y valorar un puntaje. Esto supone como vemos, la existencia de ciertas cualidades en el profesor, quien debe mostrar amplitud de criterios conceptúales metodológicos, éticos y culturales puesto que el portafolio presentado por el estudiante es mucho más que una recopilación de productos elaborados durante el curso.

Según Gardner (1994, 84, en Hernández, 2000, 176) en un portafolio es posible identificar la reflexión que hacen estudiantes y educadores sobre los objetivos de aprendizaje, su cumplimiento, su enfoque, las estrategias de aprendizaje y la dirección que ha futuro podría tener su formación. En esto podríamos fundamentar entonces que un portafolio además de ofrecer información objetiva sobre el desempeño del alumno, también ofrece datos que nos permitirían valorar la actuación del docente, los contenidos y las estrategias de enseñanza aplicadas en el curso.

Como estrategia didáctica, el portafolio puede significar la ampliación de la evaluación formativa porque permite detectar logros o errores, para realizar las acciones correctivas pertinentes. Puntualizamos aquí algunos de sus beneficios señalados por Barbera (1996-1997) De la Torre y Barrios (2000) King y Campbell (2000).
· Conocer el progreso y proceso seguido en el aprendizaje, ya que se trata de una evaluación integral en contraposición a una evaluación puntual como la efectuada por medio de tests.
· Implicar más a los estudiantes por medio de su propia autoevaluación. Los estudiantes cuando conocen los objetivos, los criterios de evaluación y mantienen un diálogo con el docente pueden reflexionar sobre su aprendizaje.
· Demostrar habilidades cognitivas, metacognitivas y operacionales relacionada con el curso
· Permiten integrar la enseñanza a la evaluación de manera directa.
· La evaluación es personal, cada alumno tiene aptitudes, intereses y creencias personales que pueden diferir de las de otros.
· Proporciona al docente material de aprendizaje y evaluación más diversificado para facilitar la confianza en la corrección y la propia orientación posterior de los estudiantes.
· Es un programa multimedios que les permite a los alumnos organizar registrar y analizar los trabajos escolares
· Con los portafolios digitales, el problema del exceso de espacio se elimina.
· Permiten exhibir organizadamente los trabajos de alumnos, mismos que corresponden al concepto de escuela y perfil de egreso.
· Se pueden convertir en memoria histórica de la materia.
· Pueden servir posteriormente como materiales didácticos, de apoyo al docente y a la institución.

Joel Montoya

INTRODUCCION

Este es el desarrollo de una propuesta de evaluación del aprendizaje basada en la revisión de portafolios escolares. Creemos en la importancia de integrar las potencialidades de la tecnología educativa al proceso educativo en cualquier área del conocimiento.

El uso de portafolios en realidad es una práctica común para las artes visuales, no podríamos imaginar de otra forma la presentación de muchos de los productos o trayectorias de escultores, pintores, arquitectos, diseñadores, fotógrafos e inclusive de quienes se desempeñan en las artes escénicas. Por medio de imágenes y textos nos pueden presentar un recorrido por su obra, por su historia, gracias al cual podemos conocer su desarrollo.

Un portafolio puede concebirse como la historia de un proceso de aprendizaje, como un curriculum de su creador, quien sin duda busca deliberadamente convencernos de sus destrezas, ideas y cualidades de sus productos. En la evaluación, el portafolio se constituye como una alternativa al examen o trabajos escritos, cuyas calificaciones y puntajes parten de criterios estructurados solamente por el maestro, muchas veces unidireccionales y subjetivos.

Los nuevos sistemas informáticos ofrecen innumerables situaciones de encuentro entre el conocimiento y quienes participan en todo el proceso educativo; desde las redes informáticas hasta el disco compacto elaborado en casa, nos permiten hablar de un nuevo modo de interacción e intercambio de conocimiento, de prácticas y construcción de esquemas mentales muy diferentes a los que hasta ahora se habían utilizado.
Sin embargo, es necesario también plantear la percepción de cierto escepticismo en cuanto a la introducción de nuevas tecnologías en el aula, que creemos, en algunos casos puede estar sobradamente justificada. Una de ellas es la que generan los enfoques que promueven la implementación tecnológica en la escuela basados en el argumento de que su llegada resolverá de por sí los problemas del rendimiento escolar. Otra muy frecuente es la que proviene de experiencias traumáticas con el uso de tecnología cuando se ignora en la planeación, toda una serie de factores técnicos, formativos o conceptuales, decisivos para la obtención de beneficios.

La aplicación de tecnología es una constante en todos los campos de la acción educativa y los centros escolares tienen bajo su responsabilidad la solución al problema de su implementación buecando su uso eficiente y democrático.
En el caso de las materias de taller fotografía, cine, radio, producción, prensa y televisión de la escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora, la aplicación de un sistema de evaluación por medio de portafolios escolares, que pudieran navegar por el mundo, ofrecería muchos beneficios; el principal estaría significado por la elaboración de productos comunicativos de carácter público, reales, no ficticios, que den cuenta de lo que sucede en el aula.

Esto no es fácil, porque implica tranparencia, romper con el esquema tradicional de la enseñanza, del acto educativo que nace, crece, se desarrolla y muere en el mismo lugar. Hacer visible lo que sucede en el aula, no es una intención de menor intensidad que la de un movimiento iconoclasta, es romper con el espejismo y la vertical que lleva a la endogamia. Puede ser para muchos un acto violento ¿por qué? Porque democratiza y puede diluir el poder que ostentan quienes practican en la docencia el autoritarismo.

Romper con esta invisibilidad del acto educativo, también permitiría a alumnos y docentes que se mueven al exterior del salón de clases, enriquecer y modificar positivamente su percepción del proceso, de los individuos y de los productos que intervienen en él, ya sea descubriendo aciertos o señalando errores, situaciones que no dejan de ser aprendizajes, quizá posteriores y ajenos a la dinámica del curso que los produjo. Así hablamos de un proceso continuo de socialización y construcción del conocimiento.

Partimos de la importancia de generar espacios que le permitan al docente y al alumno interactuar en ambientes donde los aprendizajes sean significativos, mediante la implementación de procesos y prácticas innovadoras en la intención de elevar los niveles de eficiencia y calidad.
De la experiencia personal, del encuentro con otros docentes y de la búsqueda sistemática de información se desprende nuestra intención de replantear algunas situaciones anómalas que por diversos factores se han venido repitiendo durante muchos años en la escuela.

Aquí abordaremos el asunto de las prácticas referidas a la evaluación de productos elaborados por alumnos dentro y fuera del aula a lo largo del curso, para proponer una estrategia que proporcione al docente y a los alumnos alternativas de solución a un aspecto poco valorado en la historia de la carrera.

Imagen, interacción, aprendizaje significativo, autogestión, creatividad, innovación y muchos otros conceptos serán indispensables en la construcción de cualquier discurso de este tipo.

Al hablar de tecnología educativa no podemos reducir nuestros referentes al bit o a la capacidad del disco duro, no se trata de aprender a pronunciar la palabra harware o sofware, ni tampoco de saber apretar botones o usar programas. El asunto es mucho más complejo.

El primer fracaso

El primer fracaso en la incursión como profesor de fotografía no se dio en los primeros días, la angustia llegó cuando se acabó el discurso en unas cuantas sesiones. Fue precisamente cuando se trató de explicar conceptos referentes a la forma y composición de la imagen utilizando como única herramienta didáctica un gís y el pizarrón. No por mucho hablar se enseña más, nos dice Saturnino de la Torre, pero ¿cómo evitarlo ante la falta de imágenes en una clase de imágenes? ¿Cómo explicar la teoría del color y las características de una fotografía captada con gran angular? Ante la falta de libros en bibliotecas y salas de proyección ¿cómo podría el alumno acercarse a la propuesta visual de tantos autores que sin duda enriquecerían su experiencia visual?. Descubríamos entonces una de las contradicciones presentes en la enseñanza de la fotografía: por un lado el alarde tecnológico unido a la imagen en nuestra época y por otro, aulas, laboratorios y métodos de enseñanza decadentes.

LA EXPERIENCIA DEL CUPEI
En la Universidad se propuso la creación del Centro Universitario para la Producción y Estudios de la Imagen, y se obtuvieron recursos para equipar tres nuevos laboratorios con tecnología informática y audiovisual para la Licenciatura en Comunicación: Laboratorio de Producción y Estudios de la Imagen, Laboratorio de Producción de Materiales Didácticos y el Laboratorio para la Enseñanza de la Imagen.
Entre los argumentos que presentamos para justificar la pertinencia del proyecto destaca la mención del problema de la alfabetidad visual de la sociedad y su relación con las instituciones educativas. En específico que el proceso de enseñanza-aprendizaje de la fotografía en la entidad se reduce a aspectos puramente técnicos para la producción o reproducción de imágenes y que ni siquiera las academias de arte o instituciones culturales habían incorporado contenidos teóricos y conceptuales sobre la disciplina; además señalamos la falta de materiales didácticos y bibliográficos, de infraestructura y las deficiencias en la preparación de los docentes.
Al principio llegaron las felicitaciones del cuerpo de docentes y administrativos, según supimos, de 49 proyectos de la División de Ciencias Sociales sometidos a concurso sólo dos habían obtenido recursos, uno era el nuestro. En poco tiempo nos dimos cuenta que esto más que enorgullecernos debería ser motivo de preocupación, porque al hacernos visibles...

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La historia empezó así

La aventura inicia cuando aún cargaba una cámara al hombro y buscaba combinar las tareas de estudiante con el oficio de fotógrafo de la nota roja de un periódico y también, por alguna obsesión, con la fotografía de teatro y danza contemporánea que frecuentemente se presentaban en Hermosillo, ejercicio que en poco tiempo nos llevó, en complicidad con un amigo a montar nuestra primera exposición. Eso fue suficiente para que el gremio y los funcionarios culturales nos calificaran como artistas.
¿La fotografía es arte?¿Esto que hacemos es arte?¿Son artistas los reporteros gráficos? Curiosamente no fueron los maestros de la escuela, ni los artistas, ni los fotógrafos, los que apagaron la duda, porque casi todos frente a sus clientes se dicen artistas. La luz llegó del único libro raro entre los libros de fotografía que se encuentran en la biblioteca de la Universidad, de esos que no dan consejos técnicos para captar los más hermosos atardeceres, o recetas para elaborar finos retratos; era La fotografía un Arte Intermedio de Pierre Bourdieu.
Después llegó una invitación para un encuentro en Coahuila con fotógrafos del norte y empezó otra aventura. Resulta que en otras latitudes había quienes se identificaban con nuestras inquietudes y problemas; por alguna razón creímos en la posibilidad de rebasar fronteras y unificar esfuerzos para hacer algo que permitiera el desarrollo de la fotografía en nuestras regiones, en esa reunión se habló de identidad, de la diferencia cualitativa entre la fotografía del centro de la república y la del norte de México, de la falta de apoyo federal a provincia y de la necesidad de crear una red de intercambio entre los estados fronterizos.
Una segunda reunión en Chihuahua dio como resultado la fundación del Corredor Fotográfico Fronterizo, asociación de fotógrafos que en Sonora ha promovido por lo menos 250 actividades desde 1994 en una campaña intensa y sin precedentes en la historia del Estado, donde han participado fotógrafos, aficionados, instituciones privadas y de gobierno, universidades, medios de comunicación y empresas.
El evento fuerte ha sido Fotoseptiembre, festival fotográfico al que convoca el Centro de la Imagen del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes cada dos años. En nuestro Estado es tanta la euforia que se organiza anualmente por iniciativa de fotógrafos.
Gracias a este movimiento llegaron a Sonora las obras de grandes autores mexicanos, Tina Modotti, Ambra Polidori, Byron Brauchli, Frida Hartz, Pablo Ortiz Monasterio, Manuel Álvarez Bravo y muchos otros autores contemporáneos; colectivas como las Bienales de Fotoperiodismo y la Bienal Nacional de Fotografía, ésta ultima compuesta por más de 700 imágenes. Además se han organizado cursos y talleres sobre temáticas variadas, donde es importante destacar su beneficio, pues para acercarse a este conocimiento en otros tiempos, cualquier interesado hubiera necesitado acudir personalmente al Distrito Federal y costear individualmente los gastos de hospedaje, alimentación y transporte.
Si algo caracteriza a este movimiento es su espontaneidad y el ambiente festivo que propicia la participación de todos los que se dedican por afición o profesionalmente a la fotografía. La exposición ha sido para el que muestra su trabajo un lugar de encuentro con amigos y desconocidos, un boleto de entrada a un círculo social que empieza a gozar de cierto prestigio. Exponer en nuestras galerías afortunadamente aún no es mucho problema, independientemente de la calidad de las propuestas, todo se acepta; aunque esto también es muestra del nivel de desarrollo y conocimiento de la fotografía sonorense que con dificultad ha logrado traspasar fronteras.
Después de varios años creímos que ha este movimiento le faltaba algo de sustancia, que era necesario ir mas allá de los escaparates festivos, acercar la actividad al conocimiento y a los que lo trasmiten o construyen a los fotógrafos. Escribimos entonces Fundamentos Teóricos para un Movimiento Fotográfico, trabajo presentado como un reporte profesional para obtener el título de licenciatura que pretendía; además, hacer del conocimiento de los fotógrafos toda una serie de informaciones y conceptos que creímos de utilidad para trazar estrategias de acción y encauzar por el mejor camino aquellas iniciativas y voluntades que creíamos debían unirse a cierto tipo de racionalidades.
Para entonces teníamos las primeras experiencias como docente del la asignatura Taller de Fotografía en la escuela de comunicación.

Interaccion vía internet

A partir de esta semana, iniciaremos la última jornada de nuestro curso utilizando como vía de comunicación la red de internet. Durante este proceso pondremos a prueba las supuestas maravillas de la tecnología para interactuar tratando de intercambiar información que nos permita establecer una estrategia de evaluación integral.
Los días están contados, por lo tanto les pido que atiendan a lo siguiente:
1. A más tardar el viernes 3 deberán tener inscrita su página a internet y conectada a este blog (según acordamos en clase)
2. Durante el fin de semana estaré revisando sus materiales para añadir comentarios y sugerencias.
3. A partir del martes 7 empezamos la cuenta regresiva: Presentaciones en aula donde deberán defender su trabajo (examen), presentar su cuaderno de apuntes (revisión y evaluacion)para terminar a mas tardar el viernes 10 de Diciembre.
4. No olviden cumplir en sus paginas o portafolios con cada uno de los requisitos a evaluar

¿Que es Tecnología?

En el lenguaje coloquial es común que la tecnología se asocie al concepto de artefactos o utensilios, aunque también al proceso de producción de los mismos. En los ambientes académicos se hace referencia a la aplicación sistemática de conocimientos científicos para resolver problemas prácticos (Cabero, 2001,18)
Para Pablos (1998,52), la actual evolución tecnológica está apoyada en la información y las telecomunicaciones, ahora la tecnología es reconfigurable y utilizable en nuevos campos para los que no fue creada y esto permite al usuario superar su uso lineal y situarse en un nivel creativo.
Para Bell (1996, en Pablos, 1998, 53) la capacidad tecnológica actual no se apoya sólo en las máquinas, sino en el software, los programas y los lenguajes informáticos y cuando el concepto, los objetivos y las funciones de la tecnología han cambiado, es posible hablar ahora de tecnología intelectual.
En los ambientes educativos se ha buscado diferenciar la Tecnología Educativa de las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación.
Rodríguez Diéguez (1996) describe que la Tecnología Educativa esta asociada al diseño, estructuración, presentación y la optimización de instrumentos, medios y programas de intervención didáctica y a su vez, el concepto de Nuevas Tecnologías de la Educación está relacionado con las Nuevas Tecnologías de la Información, aplicada a la creación, almacenamiento, selección, transformación y distribución de las diversas clases de información.
En un ejercicio grupal en un aula, aplicado por Escamilla (2000) los alumnos mencionaron las siguientes palabras en un intento por ejemplificar la tecnología educativa:

Computadora Televisión Fotografía Películas Gis y pizarrón Libros
WWW Plaza sésamo Caricaturas Filminas Marcadores Canciones
Internet Videodiscos El método de casos Audio casetes Radio
El método socrático Juegos Documentales Teatro Periódicos
Multimedia Discos compactos DVD Laboratorios Diapositivas
CD ROM Videocasetes Cátedra
Luego de clasificar estos elementos, quedaron integrados en dos grupos, eran métodos de instrucción o bien, medios de comunicación e información y de ahí se construyó la siguiente definición:
Tecnología educativa son los medios de comunicación artificiales (tecnologías tangibles), medios de comunicación naturales y métodos de instrucción (tecnologías intangibles) que pueden ser usados para educar (Escamilla, 2000, 15).
Bunge (1980, en Cabero, 2001, 59) identifica los siguientes grandes tipos de tecnologías:
Materiales. Basadas en ciencias naturales-física, química, bioquímica y biología.
Sociales. Basadas en ciencias humano-sociales, psicosociológicas, psicológicas, sociológicas y económicas.
Conceptuales. De índole lingüística o lógico-matemática.
Este enfoque es interesante, porque entonces TECNOLOGIA no es solamante un asunto de aparatos y sistemas, lo es tambien un programa de materia, un método, una estrategia, un material educativo. Interesante ¿no?

Tecnología en el aula. ¿Para que?

La escuela contemporánea se desarrolla en torno a hechos y acontecimientos muy significativos, desde el desarrollo de nuevas estructuras económicas y políticas hasta el nacimiento y despliegue de medios de comunicación e información que hasta hace poco pertenecían al mundo de las construcciones imaginarias y de ficción, como es el caso de este sitio, configurado no sé por quién pero a disposicíon de cualquiera que desee ya tener su propio medio.
En este mundo de transformaciones, la escuela como entidad que produce y reproduce información y tecnología se ha visto en la necesidad de replantear no solo su misión sino las prácticas y conceptos del proceso educativo.
La incorporación de nuevas tecnologías a la educación es quizá uno de los temas que más polémica han desatado, por un lado están quienes actúan como si ésta, al adquirirla solucionará los problemas del aula y por otro hay quienes de plano le dan la espalda con discursos apocalípticos.
Lo cierto es que aunque la tecnología se incorpora día a día a la escuela, existen sobradas dudas acerca de la optimización del proceso educativo, quizá porque su incorporación a los procesos de enseñanza aprendizaje ha sido parcial y deficiente y aunque las supercarreteras de la información están a disposición de cualquier actividad humana, es difícil creer que una reflexión profunda sobre las implicaciones, los criterios, las modalidades y los alcances tecnológicos se den en la mayoría de los centros educativos.
Nosotros creemos que llevar tecnología al aula y a los procesos educativos es algo tan complejo como estructurar un nuevo proyecto curricular. Si queremos que funcione, no podemos dejar las decisiones solamente en manos de políticos o administradores, este es un problema fundamentalmente académico, donde ambos actores necesariamente tendrán que ponerse de acuerdo.
Si un proyecto tecnológico finalmente tiene éxito, habrá entonces buenas cifras y datos y poca necesidad de acudir al maquillaje para lograr mayores recursos, pero lo más halagador será, sin duda, el logro invaluable de ser mejores profesores y haber formando mejores alumnos.

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